Historia de viernes.
12/15/09
8:26- Baja del coche, no hay despedidas.
8:27- Siempre apura hasta el último momento, baja rápido las escaleras con la pequeña maleta en la mano, enseña el localizador que recibió en el movil a la azafata. Vagón 7, asiento 2A.
8:29- Otra vez asiento de cuatro, sin bandejita, sin estirar las piernas, sin buena visión de la película.
8:30 y 15 segundos- En marcha. Cuatro jodidas horas, con un poco de suerte, tres y cuarenta y cinco.
12:17- Espera a que los demás bajen, coge su maleta, su mochila. Baja un escalón, dos... Su momento preferido. Una madre con su hijo. Dos hermanas. Los abuelos. Tres amigas. Unos amantes. Siete extranjeros. Y ella.
12:18- El andén se hace inacabable. Sale de la estación, baja las escaleras y mira el movil. Ni un mensaje.
12:18 y medio- La umedad ya empieza a agoviarla, se quita la sudadera, pero no la palestina. Eso no. Eso nunca.
12:19, casi- Sonrie, ya viene por ahí, se abrazan, se dicen que están igual que siempre y se marchan. Derechos a desayunar en alguna de las pastelerias del centro.
13:13- Un beso y hasta mañana. Se despiden y quedan en que ella la llamará para comer en un marrquí, o dónde quieran.
13:17- Escaleras interminables del Jorge Juan. Dan ganas hasta de quitarse la palestina.
13:21- A la izquierda gitanos, a la derecha dehechos sociales que se reunen con sus antiguos compañeros y, en el centro, ella.
13:29- Salvados por la campana.
13:31- Se detiene el timepo entre ellas dos. Camiseta blanca de tirantes, chaqueta negra de H&M que hace ruido, sus vaqueros preferidos, converses blancas y negras echas mierda, pulsera de pinzas de tender. Coleta, flequillo, mirada... HERMANA.