Es frágil y complejo, a veces parece que le sobra energía y necesitas que se calme, en cambio otras necesitas reanimarlo.
Cuesta entender su funcionamiento y más aún alguien que quiera hacer el esfuerzo de cómo funciona el tuyo.


Necesita una dosis importante de calor, varias cucharadas colmadas de amor y cantidad de abrazos al gusto.

¿Quién se atreve a meterlo en el horno y asegurarse de que se va cocinando poco a poco?
Sin que se queme por abajo, sin que se quede crudo por el centro…y cuidado! No vaya a ser que abras la puerta en mal momento y se baje y pierda todo el volumen.

Encuentra una mano mágica que sepa mezclarlo todo, añadir las proporciones adecuadas, que este pendiente contantemente para que todo salga bien.

Por suerte, a veces, en la vida te encuentras con almas panaderas, que saben cómo hacerlo todo más fácil, y te ayuda cuando sobra harina, falta azúcar o no sabes cómo batir claras a punto de nieve.


Debería ser un delito dejar que gente incauta pruebe un bocado sin apreciarlo. Que desalmados se aprovechen para saciar su gula y que golosos crean que nunca es suficiente.


On December 06 2011 Edit






zelsa

female - 13/02
279 Photos
Mi mundo, Valenciana, Spain




Loading ...