A Orillas del Río Piedra me Senté y Lloré...
3/1/08
Descripción del libro:
Una historia de amor que nos acerca a la eternidad y a la esencia de la vida, pues guarda todos los secretos del mundo. ¿Qué sucede cuando la timidez impide el desarrollo de un amor adolescente? ¿Y qué cuando, once años después, el destino reœne a los amantes? En ese lapso, a ella la vida le enseñó a ser fuerte y a ocultar sus sentimientos. En cuanto a él, convertido a la religión para refugiarse de las luchas internas, ahora es un maestro espiritual, de quien se dice, realiza milagros. Juntos emprenderán un viaje de dificultades, ya que resurgirán la culpa y el resentimiento escondidos durante años. Sin embargo, en el Río Piedra, en un pequeño pueblo de los Pirineos franceses, encuentran una manera de discutir muchas de las grandes interrogantes de la vida y revalorar su singular relación, construida a pulso.
“Es necesario correr riesgos. Solo entendemos del todo el milagro de la vida cuando dejamos que ocurra lo inesperado. Todos los días Dios nos da un momento en el que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. Todos los días tratamos de fingir que no percibimos ese momento, que ese momento no existe, que hoy es igual que ayer y será igual que mañana. Pero quien presta atención a su día, descubre el instante mágico. Puede estar escondido cuando metemos las llaves de la puerta por la mañana, en el instante de silencio después del almuerzo, en las mil y una cosas que nos parecen iguales. Ese momento existe, el momento en que toda la fuerza de las estrellas pasa a través de nosotros y nos permite hacer milagros.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista. El instante mágico de día que nos ayuda a cambiar, a ir en busca de nuestros sueños. Vamos a sufrir, vamos a tener momentos difíciles, vamos a afrontar muchas desilusiones…pero todo es pasajero y no deja marcas y en el futuro podremos mirar hacia atrás con orgullo y fe.
Pobre del que tiene miedo de correr riesgos, porque quizás no se decepcione nunca, ni tenga desilusiones, ni sufra como los que persiguen un sueño. Pero al mirar hacia atrás- porque siempre miramos hacia atrás- oirá que el corazón le dice ¿Qué hiciste con los milagros que Dios sembró en tus días? ¿Qué hiciste con los talentos que Dios te regaló? Los enterraste en el fondo de una cueva, porque tenias miedo de perderlos. Entonces esta es tu herencia, la certeza de que has desperdiciado tu vida.
Pobre del que lea estas palabras porque creerás en los milagros y los instantes mágicos de la vida habrán pasado.”