Esperar
7/1/09
No siempre sabes a que esperas exactamente, pero sigues esperando. Rara vez las espectativas coiciden con la realidad, de hecho, muchas veces ni existe esa realidad. Siempre surjen las dudas durante la espera: "¿Será como me lo imagino o como me lo han contado?", "¿estaré preparado para afrontarlo?", "¿Vale la pena esta espera?" Está claro que las pregntas varian en función de lo esperado, no creo que te preguntes "¿Será tal y como me lo imagino?" mientras esperas al 7 que te lleva a casa cada día...
En informática, siempre intentando simplificar la vida en en algoritmos, distinguimos entre dos tipos de espera: activa y pasiva. En la activa tenemos al clásico personaje mirando el reloj constantemente y a la puerta por donde tiene que llegar lo esperado mientras resopla y patea el suelo con el pie. Por otra parte, en la pasiva el personaje tiende a hacer algo de provecho mientras espera, haciendo caso casi omiso a cualquier señal de lo esperado, como si no lo esperara, hasta que éste llega. Yo opino que en la gente las esperas degradan, siempre, de una pasiva a una activa o a veces al revés, todo en funión de la paciencia, una de las variables más trascendentes en a vida humana. Todos sabemos que pasa cuando ésta se acaba.
la vida por suerte es mas complicada que un algoritmo, y tenemos mas posibilidades de cambiar lo que suceda sin importar si el destino sea o no uno solo.