Era un gran dia para William, finalmente iba a casarse con aquella chica americana que años atrás lo habia deslumbrado, que lo habia sacado de su oscuridad y de la amargura en la que el joven habia estado sumergido durante largo tiempo desde la muerte de su anterior novia.
Todo estaba listo, no habia mas tiempo, Will se encontraba en el lugar de la ceremonia esperando a Val. Las horas,minutos y segundos pasaban, estaban todos alli, sin embargo la chica no aparecia. Will comenzo a sentirse mal, y a pensar en que quizas Val no querria casarse con el, que al preguntarle la habia puesto en un apreto y a pensar n que quizas habia apresurado demasiado las cosas. Al no presentars la novia, Will pidio disculpas a los invitados y se marcho de aquel lugar, condujo en su coche, necesitaba pensar.
Finalmente se le ocurre un solo lugar en el que Val podria estar, aquel lugar donde solia ir ella frecuentemente cuando necesitaba pensar, se lo habia dicho a Will una sola vez cuando hablaron. Decia que en ese lugar se sentia mas libre aun. Se dirigio hacia alli, con smblante serio y triste a la vez, y la encontro, vestida de novia con la mirada perdida en la lejania. Se acerco a la chica y se sento a su lado tomando su mano al tiempo que le decia: “Lo siento”, disculpandose por algo qu no debia disculparse pero, el se sentia culpable de haberla “presionado” a decir que si con aquella simple propuesta. Termino por abrazarla y decirle que todo iria bien, que no era necesario una ceremonia de por medio, que lo unico que el joven queria era estar a su lado. Y como Val sentia lo mismo no hicieron falta mas palabras, solo esperarian al momento propicio que quizas llegaria pronto como quizas se demoraria pero una sola cosa importaba: Ellos estarian juntos. ____________________________________________________
Pertenezco al grupo 'West Coast'
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Cae la noche quienes se mantienen ocultos aprovechan el manto protector que las sombras les ofrece. Un vampiro acorrala a su presa en un oscuro callejón, un demonio disfruta del sufrimiento de un desafortunado inocente que ha tenido la idiotez de cruzarse en su camino… y la lista sigue, todos y cada uno de ellos son prisioneros, esclavos de la naturaleza de su raza, incapaces de decidir por si mismos. Yo soy diferente.
Mi vida se basa en esconderme en las sombras, soy de los que tienen más enemigos que paciencia y menos amigos que dedos en una mano.
Los buenos me buscan por ser mitad demonio, los malos por ser mitad ángel, digamos que por desgracia soy muy popular... Debo dormir con un ojo abierto, cuidarme la espalda día y noche.
Yo no lucho por nadie y en nombre de ninguna causa, no me verán defender a los inocentes ni ayudar a los desvalidos, los héroes terminan pagando caro su nobleza y obtienen como recompensa una patada en el trasero y un puñado de desagradecidos buenos para nada. Si ayudas a los débiles.... pues seguirán siendo débiles, vive o muere, esa es la ley de la vida. Por ello me dedico simplemente a sobrevivir, luchando contra todo enemigo en mi camino.
Al final de los días se que mi condena será el infierno, aunque quizá tenga suerte y termine siendo olvidado, desaparezca hasta que nadie recuerde mi nombre ni quien era, sin ataduras, sin obligaciones... libre. Ese sería un buen final.
Lancelot