Camina descalza, por un suelo helado que se que ancla a sus pies. Camina despreocupada, sin percatarse de la cantidad de miradas que arrastra a su paso.
Y mientas avanza, se consume mi esperanza. Como una vela encendida, temblando de frio en una noche apagada. Lejos de poseer una llama infinita, mi corazón se apaga con cada latido, perdiendo su sonido entre el eco de un abismo en el que uno nunca cae, pero vuela para siempre.
Y al borde de esa pared sin límites, mi voz, desgarrada por los dedos del olvido, se hunde en cada poro de un muro en el que no existe clemencia, ni piedad.
http://www.youtube.com/watch?v=JbvXtXqXWe8
No te me desgarres. Así no así por favor.
Porque solo dejando marchar las cosas sabremos que son nuestras.
Solo si vuelven y volvemos a sentirlas. Nuestras. Complices.
Y atí, a tí te dieron ya la respuesta.
Nadie dijo que fuesen agradables los abismos de agua y plasma.
Pero sí que mereciesen la pena.
B&S