|
close
You will be charged
This gift will be added to your comment for free!
|
||
Flor de la pared agrietada
Te arranco de las grietas
y te tengo en la mano.
Raiz y todo.
¡Pequeña flor!
Si pudiera comprender
qué eres tú, raiz y todo,
y todo en todo,
Sabría entonces qué es Dios
y qué es el hombre.
Es la primera vez que hago esto... al parecer este Fotoló se unió con J.J.Feis en tu contra (tanto que vos lo queres a este último) En una especie de unión, los hombre J.J.F. por abarcar todo el mundiverso de la cibernética y yo ahora te puedo firmar desde acá que también es allá.
Primero, te quiero decir que te quiero y que saliste tan divinísimo en la imagen como lo sos en persona. Segundo, un capo este Cuchi. Tercero, soy muy feliz. Cuarto, te abazo. Quinto, te pienso. Sexto, te siento. Sétimo, só vó? Mi calapalulocuchí. (De la Anshelí primero, clá)
Locura Delivery en vivo viernes 20 de noviembre junto a Pez en Xlr Club a las 22 hs calle Tribulato 449 San Miguel
www.myspace.com/locuradelivery1
locura-delivery@hotmail.com
Vos sos un querido para mi.
Me parece que campo, tengo en compra un piano, y me quede pobre che, adios vip, adios, Igual, te veo, chiquillo.
...Cuando tenía siete años, Helena quiso descubrir la noche.
Se hizo la dormida, y a la medianoche se escapó de la cama. En silencio se vistió de fiesta, como si fuera domingo o día de cumpleaños. Y con todo sigilo se deslizó hacia el patio y se sentó a conocer los misterios de la noche de Tucumán.
Sus padres dormían, sus hermanas también. Helena quería saber cómo era el cielo mientras la gente dormía. Quería ver cómo crecía la noche, y cómo viajaban la luna y las estrellas. Alguien le había dicho que los astros se mueven, y a veces se caen, y que el cielo va cambiando de color mientras la noche anda, porque la noche nunca es negra como a primera vista parece.
Aquella noche, noche de la revelación de la noche, Helena miraba sin parpadear. Le dolían los ojos, se estrujaba los párpados, volvía a mirar. El color del cielo seguía siendo negro como la tinta china y la luna y las estrellas seguían estando muy quietas, cada cual en su sitio.
La despertaron las luces del amanecer. Helena lagrimeó. Después, se consoló pensando que a la noche no le gusta que le espíen los secretos...
Galeano =)
To leave a comment, please log in by clicking one of the following
Foto por: Gaspar Rodríguez Campos.