11/13/09
Hace un tiempo, cuando mi vida estaba sin rumbo, una estrella llegó a mi vida para guiar mi camino.
Me asombra ver lo rápido que estás creciendo. Si parece que fue ayer cuando estabas naciendo. Me causa tanta ternura tu tranquilidad. Me llena el alma esa expresión de paz en tu cara. Todo lo que siento dentro no puedo expresar.
Nunca imaginé que se podía amar tanto a alguien. Me encanta mirar tus ojos, escuchar tu risa. Que juegues a que sos grande, que me muestres un juguete que te simpatiza y que siempre me despiertes con una sonrisa.
Realmente a veces haces que me emocione. Sos para mí la razón de mi vida. Yo giro a tu alrededor porque sos mi alegría. Si tuviera un deseo a elegir, pediría vivir al lado tuyo hasta mi último día. Lo que dice mi boca sale de mi corazón. Todos los días agradezco esta bendición.
Y yo no puedo explicar lo que sos para mí. Yo bajaría las estrellas para verte feliz. Postergaría mi vida por que estés junto a mí. Siento que soy la persona más feliz que existe. Me hiciste sentir así el día que naciste. Sos el sentimiento más puro en mi alma. Tus besos y abrazos son lo único que me calma. Contra la tristeza tu amor es mi arma. Juro que si me faltaras hoy, mi mundo se desarma.
Lo único, alma de mi vida, que quiero pedirte que entiendas que nunca tuve intención de herirte. No fui una santa e hice maldades, no voy a mentirte. Pero nunca quise verte la carita triste.
El futuro que pido para vos es que seas un hombre de bien y crezcas sin rencor; que tengas limpia el alma y limpio el corazón. Agradezco que seas mi fuerza, porque ver tu sonrisa es lo que me motiva para seguir adelante siempre, día a día. Porque sos más importante que mi propia vida. Sos mi alegría y no sé cómo explicar lo que siento por vos.
Tu amor me trajo de la muerte y esa es una deuda que nunca voy a poder compensar.
Sólo quiero que sepas que TE AMO, chiquito.