Heil Fuhrer...
7/18/09
Empezando a resumir la vida en pequeños trozos de felicidad, en pequeñas vivencias carentes de emoción, la soledad llega por toneladas.
Me convierto en un animal. Todo se va a la mierda, lo que alguna vez sentí se disuelve, se pierde y es sustituido por un sentimiento de incertidumbre.
La fantasía de Adán y Eva se vuelve basura, una Eva arruino mi vida, prefiero caer en un vicio tal como el cigarrillo antes de entregarme de nuevo a un sueño que al poco tiempo se vuelve pesadilla.
Los momentos memorables son borrados, como si un huracán arrasara mi pensamiento, una avalancha que trae consigo las lágrimas guardadas por años que hoy se dejan sentir en mi mejilla, el humo se pone espeso y me atrapa.
Todo lo que un día me inspiro se ha ido sin dejar rastro, como si nunca hubiera estado aquí, me convierto en cerdo, en reptil y gato, me apareo por la procreación y no por el placer. Los placeres de la vida hoy me parecen absurdos y carentes de ella. Hoy solo quiero un cigarrillo que me acerque más a la hora final.
Y dibujo en mi pizarrón mental la ecuación que me de la respuesta a todo esto, pero nunca fui muy bueno con los números así que en todas las respuestas aparece tu nombre, he estado esperando que quizá todo pasara de largo como las personas que aparecen en tu vida y de un momento a otro se van.
Es como si todo el raudal de sentimientos se atorara en una puerta muy pequeña. Como una estampida estrellada en una pared de concreto.
Pero todo esto que digo es decirlo al pedo, es sin sentido, por que los quereres no tienen lógica, por que los sentimientos no se pueden resolver con ecuaciones.
Joder...