7/5/09
Gracias a todos los que alguna vez me habeis visitado, a los mendigos que me han escrito cartas de amor, a la clienta de los viernes, a la chica que compra cinco caramelos de café al día y sonrie solo a veces, al viejecito que siempre compra palomitas los domingos, a los niños que me preguntan qué pueden comprar con 5 céntimos (nada), a las procesiones y manifestaciones que me han entrenido, a mi primer cliente, y al último.
No ha estado mal para ser mi primer trabajo, ¿no?
Lo voy a echar de menos.
el mundo de las chucherías ha sufrido una gran pérdida.