10/6/08
No señores, no es una cobeada* ni nada por el estilo, por favor, Martín mismo lo sabría entender.
Aprovechando este inpás trágico y doloroso que todo habitante de este mundo amante del balón bien tratado está sufriendo me doy el lujo de homenajear a uno de esos pibes que hacen que te vuelva el alma al cuerpo. (Y eso que en estos momentos de "alocura" no es algo fácil de lograr en mi mediante algo relacionado con el fútbol)
Algunos me tildarán de "oportunista", pero no.
Mi historia con Franquito empezó el mismo día de su debut, era un domingo otoñal y entró a los 76 minutos con un inadvertido 36 en la espalda. En una de las primeras jugadas se lanzó a la verde eternidad arriesgando todo su cráneo en busca de la redonda, para así poder envíarla al abismal lateral. Y desde aquel momento no pude parar.
Si eso no es amor en su más pura expresión acepto que venga Lavolpe a hablarme de la línea de 3 toda una noche sin parar.
Me retiro y le digo gracias a Zucu por tanta pasión.
Martín presente, ahora y siempre
*traición
zuculini?