momento 2
11/27/09
ni siquera le vi la cara. nos íbamos ya en el coche camino de vuelta a valencia tras unos dias de vacaciones. nos guió hasta la carretera que teníamos que pillar. él en su coche, nosotros en el nuestro. no le vi la cara porque cuando tengo que irme, mi cabeza ya no está en lugar que aún no he dejado, sino en el lugar al que me dirijo. me entran las prisas y no oigo, no veo, no estoy ya allí.
fngus sí, claro. él es más observador que yo, más lento en reacciones, más tardío en los acelerones. cogimos la curva y me dijo, joer T. estaba hecho una mierda. y yo ¿sí? pues no me he dado cuenta. pues tenía una cara...
bueno, las despedidas son así, difíciles. por eso yo siempre me quiero ir enseguida. tía, tú todo lo haces enseguida.
durante los casi mil km de vuelta, pensé en aquello, jamás lo dije a nadie, pero aquel fue el momento preciso en el que empecé a querer mi cuñado del mismo modo en que le quiero ahora. aquello fue el alfiretazo. le quise por su modo distante de querernos, de echarnos de menos, y aunque no le vi la jeta, de algún modo supe, lo mal que se sintió dejándonos atrás en aquella carretera. es cierto, no le vi la cara, y es todo como muy raro, porque a traves de las palabras de fngus dichas en el tono en que las dijo, fue por lo que empece a quererte. no fui testigo, no vi que hicieras nada. todo surgió a través del cordón umbilical que fue y creo que es fngus.
en la carretera a 100 km /h empecé a sospechar de tus carencias, de que las cosas no eran como yo las había imaginado. y comenzó una especie de rebelión interior que siempre estuvo ahí.
hay algo que mola aún más que darse cuenta de cuando quieres a alguien, y es no darse cuenta de cuando te han empezado a querer. lo hace todo más mágico y menos racional.
yo, para variar, en este instante no me cosqué de nada