Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego...como ciega está muchas veces la ciencia por culpa de la vanidad.
Este flog trata de ser una ventanita abierta a ese mundo de cristal, plástico y productos químicos. Fotografío lo que veo, nada más; no hay montajes y la idea es mostraros los objetos y las personas que conviven entre estas paredes tal y como son, día tras día.
Hay muchas cosas en la ciencia que rayan el límite de la ética, otras que están cerca del borde la realidad y muchísimas que se pueden convertir en una solución para miles de personas que sufren. Este simple hecho debería ser un referente para la gente que está arriba, pero lamentablemente las cosas no son así.
Ser científico en este país no significa recorrer un camino de rosas, sinó todo lo contrario. Es un árduo camino en el que generalmente acabas luchando contra tus iguales, en lugar de compartir tus conocimientos. No le llamemos ciencia, llamémosle empresa.
Pero afortunadamente, un grupo de irreductibles becarios confía en que el orden establecido puede ser roto en mil pedazos, volviendo al orígen de todo, cuando la ciencia aún era ciencia y la ilusión era el motor de nuestro trabajo, en lugar del dinero y los plazos de entrega.
Si habéis llegado a leer hasta estas líneas significa que sois lo suficientemente curiosos para tener un pequeño científico en vuestras venas. Según como, mejor dejadlo dentro... ;)