7/13/09
Esta mañana debo escribir con mucha urgencia una carta "importante" -de la que depende el éxito de cierto negocio-; pero yo escribo en su lugar una carta de amor -que no envío. Abandono gozosamente tareas monótonas, escrúpulos razonables, conductas reactivas, impuestas por el mundo, en provecho de una tarea inútil, surgida de un Deber resplandeciente: el Deber amoroso. Hago discretamente cosas locas; soy el único testigo de mi locura.
UN DÍA DE ÉSTOS TAL VEZ SU MAGIA NO ME AFECTARÁ
Y SU BESO NO ME HARÁ DÉBIL