6/8/09
Hasta la victoria o hasta la muerte, se repitió nuevamente cuando años más tarde abandona el trabajo legal y se dirige a la montaña junto con otros compañeros. Pero la montaña era otro mundo, algo nuevo, desconocido y sobre todo muy duro, algo que no habían imaginado. Allí, lejos de la ciudad, la familia, los amigos, la compañera, el cómodo trabajo legal,... lejos de lo que hasta entonces había sido su vida, el cuerpo se resiente de las largas caminatas, del riguroso entrenamiento militar... y la soledad comienza a pesar como una losa. Allí la revolución exige mayores sacrificios.
En una ocasión, transportando en las mochilas una pesada carga de maíz hacia el campamento, la fuerza comenzó a flaquear, las piernas flaquearon y con ello también flaqueó la moral; fue cuando Tello, el compañero responsable de la instrucción, con un tono suave, persuasivo que adoptaba a veces, cuando él quería: compañeros, dice, ¿ustedes han oído hablar del hombre nuevo?, nosotros nos quedamos viendo... ¿Y ustedes saben dónde está el hombre nuevo...? El hombre nuevo está en el futuro, pues es el que queremos formar con la nueva sociedad, cuando triunfe la revolución..., respondimos. Y nos quedó viendo... no hermanos, dice: ¿Saben adónde está...? Está allá en el borde, en la punta del cerro que estamos subiendo... está allá, agárrenlo, encuéntrenlo, búsquenlo, consíganlo [...] El hombre nuevo lo vamos a comenzar a formar aquí. Aquí se empieza a formar el hombre nuevo, porque el Frente tiene que ser una organización de hombres nuevos que cuando triunfen pueden generar una sociedad de hombres nuevos... Así que si no son teorías y en realidad quieren ser hombres nuevos, alcáncelo...
Me ha gustado el texto