11/7/09
Batman: Arkham Asylum
Un superhéroe que puede morir, un superhéroe que no le teme al crimen sino todo lo contrario: siembra el terror sobre él. Una mente brillante y una técnica absoluta. Un alma solitaria y oscura que se mueve regida bajo un único principio que es el principio del bien.
Batman escupe sangre y pueden perfectamente romperle todos los huesos. Pero no alcanza, porque si él cae es solamente para levantarse y -escapando de todo dolor- desfigurarle la cara a algún representante del crimen. Una personalidad inquebrantable que combate no sólo la criminalidad sino también sus propios miedos más profundos.
Batman es la justicia y ley en una ciudad corrupta. No duda en mandar a los criminales a pudrirse en la cárcel (como debería hacerse en este país), y es mucho más íntegro que cualquier otro estúpido superhéroe que mata por deporte.
Pero más allá de todo Batman es humano. Y aun así no deja que su condición humana le genere una desventaja. Es por esta razón que Batman es y será por siempre, para mí, el mejor superhéroe de todos los tiempos. Mi admiración no tiene fin y desde mis 5 años de vida no hice más que aumentar mi fanatismo por él. Y sé que moriré así.
Batman es un concepto mucho más profundo de lo que se cree, y su enorme fuerza no está en una mutación sino en su ideología y principios, y en su accionar por ellos cueste lo que cueste.
Batman eternamente.