12/9/09
Acostumbrado a ir siempre en el vagón trasero, viendo como todo llegaba y lo aceptaba como tal; un día se me ocurrió ir a la maquina de ese tren que es la vida, pasando siempre por el vagón restaurante a refrescarme y liberarme. En esa locomotora empecé a mirar por las ventana hacia delante y a ver hacia donde iba mi camino, sin querer aventurarme mucho en el futuro, ya que me horroriza. Pero sintiendome que tenía en mi poder las riendas de mi vida, que en cualquier cruce podía cambiar mi destino y redescubriendo que hay mucho camino por recorrer y demasiadas cosas por aprender.
Con los sentimientos a flor de piel, observo, disfruto, escucho y pongo toda mi atención en todo lo que veo, escucho o leo. Empatizando con los personajes, emocionandome con la musica o las imagenes, viviendo todo como si fuera nuevo en este mundo.
Y continuan las conversaciones, en las que me abro y me cierro como una puerta de discoteca en la que no todos pueden pasar.
La vida me sonrie y no estoy acostumbrado, tengo algo de miedo a que todo me vaya más o menos bien, me da miedo que algo cambie o de que todo siga igual, que descarrile en cualquier curva, que no esté a la altura... Todas estas dudas las tengo que eliminar de mí, tengo que confiar en mí y apoyarme en la gente que me sostiene cuando me tambaleo. Recordar a los que no están siempre y apreciar a los que están cerca y y a los que sientes proximos a pesar de estar lejos, a todos ellos gracias por hacerme sentir tan bien.
1 abrazo a todos!!!
Impresionada con estas palabras...
enhorabuena por esas buenas cosas que se van acercando y las venideras!!!! sigue asi de bien
saludos y hasta pronto