NOVE ZASHLEY QUE QUEIRA ENLACE DIGANME EL NOMBRE Y EL FLOG ASI LAS PONGO =)
quieren FOLLOW ME ON TWITTER
http://twitter.com/flor19HAGANC UNO Y NOS COMENTAMOS AJAJ
SUBO CUANDO LLEGUE A LOS (40 COMENTARIOS)
4 FIRMAS - DEVUELVO 1
5 FIRMAS - DEVUELVO 2
5X5 10X10 (PARA GOLD UNICAMENTE)
HAGAN LOS COMBOS, si ponen unma firma diciendo q paso
NO LO VOY A HACER, Y TAMPOCO ACEPTO C&P
besos
baee
si quieres pueden agregarme al msn: tiz_efron@hotmail.com
PERSONAJES:
Maggie Castle ------ ASHLEY TISDALE
Christopher Durand--- ZAC EFRON
Larry -------- SCOTT SPEER
señor Lambrough--- TIPO QUE VIVIA EN LA CASA (YA ENTENDERAN JAJA)
SEGURO HAY MAS DESPUES LO VOY AGREGANDO A MEDIDA QUE APAREZCAN..
MÁS ALLÁ DE LO TERRENAL
Capítulo #7
cap super dedicado a Paris !!! aii q suerte no me queres llevar con vos de viaje?'? ajja traemem un recuerdo =p
aii ojala alcances a ller el cap
aii y q la pases super lindo y t venga la inspiracion en el avion ajaja
Pero, ¿cómo podía decir que no le pasaba nada cuando acababa de ver lo imposible? Lo que había visto en aquella casa iba en contra de la lógica y la razón, y la única explicación posible era que había sufrido un ataque de locura... que estaba perdiendo la cabeza. ¡Pero ella era una científica, no podía perder la razón!
Permaneció unos minutos con la mente en blanco, observando a la gente. Empezó a calmarse un poco, y al cabo de un momento empezó a decirse que sus sentidos la habían engañado. Ella no había visto el atizdor atravesando el cuerpo de aquel hombre. ¿Cómo podía estar segura? Después de aquella absurda conversación sobre fantasmas, era lógico que su imaginación le hubiera jugado una mala pasada. Había sido víctima de la histeria, sin duda.
Tenía una cabina telefónica muy cerca, y sabía que lo que debía hacer en aquel momento era llamar a la policía. Pero, pensándolo bien, lo más probable era que cuando la policía llegara el intruso hubiera desaparecido. No se trataba, por otro lado, de denunciar un asalto o un intento de robo, pues entre otras cosas, en la casa no había nada que robar. De todas formas, había allanado una propiedad privada, y su deber de ciudadana era avisar a la policía de que había un loco suelto por el barrio. A pesar de todo, Maggie no se sentía con fuerzas para hablar con la policía. Prefería marcharse a casa, tomarse una copa de vino, y después llamar a la policía.
Después de pasarse por el supermercado para comprar algunas cosas que necesitaba, cuando llegó a su edificio de apartamentos, Maggie ya estaba más tranquila, y aunque no había olvidado el incidente, por lo menos ya no estaba asustada y podía razonar. Las leyes físicas de la materia no permitían el desplazamiento de una masa mediante un atizador de chimenea sin que esa masa sufriera algún daño. No existían pruebas que demostraran la existencia de los fantasmas. Por lo tanto, sólo cabía una explicación: que lo que ella creía haber visto no era más que una aberración momentánea, una alucinación visual o incluso un hábil movimiento del desconocido. Algo había ocurrido, pero no del modo en que ella lo había percibido. Era algo muy simple, de lo que no debía preocuparse. Una cosa tenía clara, no obstante: si la intención de aquel individuo era asustarla para que no comprara la casa, no iba a salirse con la suya. Una vez que Maggie Castle tomaba una decisión con respecto a cualquier cosa, ya no se echaba atrás, y si algo sabía con seguridad era que quería comprar aquella casa. Ningún ladrón de aspecto sexy, buenas palabras y mente pervertida iba a disuadirla de ello. Si se veía obligada a colocar barrotes en las ventanas y puertas blindadas, así lo haría, pero la casa iba a ser suya.
Decidió que no iba a contarle a Larry lo sucedido, pues al presentarse ante él como una mujer en apuros, lo único que conseguiría sería despertar todavía más sus instintos machistas de protección, y eso ella no lo soportaba. Primero no quería que comprara la casa, y no le convenía añadir el dato de que el vecindario era peligroso a su lista de razones en contra. En resumidas cuentas, iba a ahorrarse un montón de problemas si no le decía nada.
Al entrar a su edificio, que estaba vigilado por una empresa de seguridad, se sintió completamente tranquila y a salvo. Por lo menos los edificios modernos tenían la ventaja de que uno no se encontraba con fantasmas por ahí. Cogió las bolsas de papel del supermercado del maletero y subió por el tramo de escaleras que conducía a su apartamento. Mientras metía la llave en la cerradura se preguntó si Larry la habría llamado ya para contarle algo acerca del contrato y si se había acordado de dejar el contestador automático puesto. También, a pesar suyo, debía llamar a la policía.
Abrió por fin la cerradura, empujó la puerta con el pie y buscó a tientas el interruptor de la luz. En aquel momento, una figura larga y delgada se incorporó del sofá, poniéndose en pie.
-Hola- dijo Christopher Durand.
La bolsa del supermercado se estrelló contra el suelo, y Maggie ahogó un grito.
-¡Usted! ¿Cómo ha entrado? ¿Qué está haciendo...?
Él le tendió una llave que pendía de una cadenita. Era la llave de la casa que Larry le había dado.
-Olvidó dejar cerradas las puertas – le dijo.
-¿Cómo ha podido entrar aquí? – le preguntó Maggie con voz trémula.
Pero eso no importaba. Ya era demasiado. La indignación ahogó todo rastro de temor, y Maggie se dirigió directamente al teléfono de la cocina, saltando por encima de las naranjas que se habían esparcido por el suelo.
-Muy bien, señor, esta vez ha ido usted demasiado lejos. ¡Voy a llamar a la policía!
-Eso puede resultar muy interesante – respondió él dejando la llave encima de la mesa antes de dirigirse hacia ella -. ¿Qué piensa contarles?
-¡No se me acerque! – gritó Maggie.
Apoyada en la pared, descolgó el auricular y apretó con dedos temblorosos tres números.
Christopher se inclinó, cogió una naranja y la depositó cuidadosamente sobre la mesa.
-Sólo quería indicarle que cuando la policía venga, hay muy pocas posibilidades de que me vean. Y en esa caso, ¿qué les dirá?
Maggie lanzó un juramento cuando oyó que la línea estaba comunicando.
AIII CHRIS ME DA MUCHA GRACIA LO AMOO
PONE LOS EPLOS DE PUNTA A MAGGIE
BUE OJALOA ELS GUST
ME VOY LLENDO
Q ANDEN BN
BESITOS
BAEE