Ven conmigo a Ístar
El amor, el amor lo termina todo
Casi todas las cosas buenas acaban con el amor.
El amor que es presente y brote.
El amor que no puede ser mirado sino sufrido.
El amor que dice te quiero y no me importa nada más.
Ese nada más que fue lo que hizo que todo fuera algo más.
Que cogió un tren sin mirar hacia dónde y se marchó.
Ese que, sin tener, fue, porque se atrevió a ser.
Casi todas las cosas buenas comienzan sin ese amor.
Comienzan con ese nada más.
Con el amor sin destinatario.
El amor como espíritu.
Como forma de vida.
El amor de crear destruyendo.
Pintando la vida de alboroto.
Y sin embargo,…
tan solo cantas ahora en un bar:
Eres todos esos patios de colegio pintados por el sol de Madrid.
Esos riscos de edificios besándose en contraluces.
Esas fachadas blancas.
Eres lo que no viví y no viviré.
Eres las canciones de un disco que se grabó en un cassette.
Mis objetos perdidos.
Eres ese polvo de acera pulida que tantos kilómetros lleva a sus espaldas sin llevar ninguno.
Eres mi guión de Avellaneda.
Mi amor.
Eres lo que queda y lo único que hay.
Eres mi recuerdo.
Y cuando termino un día…
…te pertenezco
Y soy tuyo de una forma que nunca fui,
y no estoy tan mal,
ni tan solo.
Y las encinas soplan y soplan,
Pero como en un sueño al despertar,
Me olvido de olvidar amar.
On March 18 2011
Edit