Octava Clase. La máscara de la hipocresía.
11/27/09
En esta clase, hemos intentado crear una obra de teatro desde la improvisación de un texto dado. Si en las anteriores clases, lo hicimos desde un texto infantil, ahora lo hacemos desde un estudio más completo de la obra que hemos leído de Santiago Moncada, “Entre Mujeres”.
En un primer acercamiento al trabajo, hemos configurado quienes iban a ser las protagonistas de esta primera jornada y volveremos a retomarla en la próxima, para realizar un trabajo más profundo, de esta improvisación.
Después, visionaremos la obra realizada por un grupo de teatro profesional y observaremos las semejanzas realizadas con nuestras propuestas. En definitiva, esta siendo un trabajo muy interesante en la faceta de creación de una improvisación, basada en la concepción de una obra de teatro. Después, y para terminar este proyecto, las mismas protagonistas estudiarán un resumen realizado de esta historia, para tener una visión global de lo que sería una trabajo analítico de la puesta en escena de una tragicomedia como es esta, desde la lectura de mesa, creación de perfiles por medio de la improvisación y la realización práctica con estudio real del texto. Es por ello que me congratulo de las que están trabajando en este proyecto con la intensidad que lo estáis haciendo. Al fin y al cabo, el premio es solo para vosotras.
En una segunda parte, trabajamos las máscaras con el ejercicio “Las revelaciones de Santa Teresa” de Augusto Boal, ya que la anterior obra tiene como símbolo la máscara humana de la hipocresía y creo que nunca hemos tenido mejor momento para trabajar con ellas. Hemos experimentado la opresión que sobre nosotros efectúa y hemos notado la liberación que sentimos cuando nos la quitamos al decir la verdad. Interesantes propuestas a debatir, presentadas por las demás compañeras. Un aplauso.
Sobre las máscaras habría que decir:
Las máscaras han sido usadas universalmente en representaciones teatrales. Este uso surgió en el mundo occidental, desde los griegos, en sus prácticas religiosas. Las representaciones teatrales son una representación de la realidad. La máscara participa de manera entrañable ya que su forma física comunica, como el conjunto de la obra, una realidad. La variedad de máscaras en el teatro es tan extensa como el teatro mismo. Incluye, como la representaron los griegos, desde el drama y la comedia, el conflicto, el dolor, la tristeza hasta la alegría, el humor y el gozo.
La persona que usa la máscara también está en una asociación directa con el espíritu, por lo que corre el riesgo de ser afectado por él. Así como el creador, el portador debe seguir ciertos procedimientos para protegerse, así como manifestar su respeto.
De alguna manera es un actor en colaboración o cooperación con la máscara. Sin su actuación, sus posturas, los pasos de la danza y la sucesión de ésta, la máscara quedaría sin la fuerza vital completa.
Cuando está usando la máscara, hay una pérdida de su personalidad previa y va adquiriendo una nueva. Algunas veces sufre cambios psíquicos, y a medida que el trance aumenta, surge el carácter descrito en la máscara. El usuario hábil, se vuelve "socio" del carácter que esta representando: comparte el brillo de sus ojos, sus movimientos, su fuerza vital. En ocasiones parece que son psicológicamente complementarios y puede estar totalmente unido al carácter que quiere representar.
La máscara puede cubrir la cara solamente, la cabeza completa, o incluso las hay que cubren hasta los hombros.
La máscara, la otra cara, la otra identidad o representación, ha sido usada desde el Paleolítico por la mayoría de los grupos humanos en todas las épocas. La máscara disfraza, oculta y/o revela la identidad de quien la usa.
" Lento, amargo animal que soy, que he sido,
amargo desde el polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre pedía a Dios "
Jaime Sabines.
Y para terminar, decir que tenemos el proyecto “Poemario de Navidad” en preparación y que dentro de poco hablaremos de él.