11/15/09
Estoy cuidando un girasol, lo tengo en un vaso con agua, aún no me alcanza para florero. No soy muy buena para estas cosas, de vez en cuando se me olvida cambiar el agua o sacar los pétalos que se han marchitado para que no hechen a perder a los demás, definitivamente no estoy cumpliendo bien mi tarea. No es muy difícil, debo reconocer que es bastante sencillo, el problema no está ahi pero creo saber donde está.
En la mañana mi habitación amanece tan iluminada, hay un brillo especial, hay un aroma dulce que me lleva a despertar con agrado, está la sensación de calma y armonía provocada por algo tan simple como una flor? Bastante extraño para ser real, pero lo es, ha sacado más de cien sonrisas en un día, ha botado petalos de tristeza para poder florecer, me ha hecho temer cada vez que sus pétalos se apretan y no quieren abrirse a la luz del sol, aveces lo he ahogado en agua sin querer, no ha sido mi intención tan solo lo quiero ver crecer. Es casi inimaginable pensar en que con el transcurso de los días ya no estará, es como la ley de la vida dicen algunos, por miedo a aquello hoy no lo miré, debo reconocer que fueron como 3 días de extrañarlo, y de un 60 y un 40 estoy conciente de que en la realidad debo caer, pero de algo estoy demasiado segura quiero que siga floreciendo y entregando no sólo a mi la magía y su poder, es capaz de hacerlo con más, con muchos más. Debo reconocer que ha sido mi complice en varias bobadas pero más allá, ha sido más que un buen compañero: un amigo, un hermano.
Euge
Querida Eugenia un agrado leerte ( :