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¡¡¡¿Cómo te va tía????!!!!!
Me ha encantado tu reflexión. Me han traido esas primeras sensaciones de la primera vez que me fui de casa durante un año.
Vive cada segundo de esta experiencia al máximo porque será una de las colecciones de recuerdos que más te guste revisar en el futuro.
¿¿Cómo llevas el invierno polaco?? Recuerdo los -40º de cuando estuve yo por allí. ¡¡Cuidate!! Y si ves a mi amiga Katarzyna dale recuerdos, jejejjee.
Do widzenia!!!!
¡Ah! ¿Sabes que la primera vez que bailé el Aserejé fue en Warsovia? Si...es lo que tiene estar fuera de casa, como tú dices olvidas que es la misma canción que no te gustaría escuchar en España.
Bueno, ¡¡mucha suerte, guapa!! Y sigue contandonos cosas!
Es Varsovia q saca de ti cosas q ni imaginabas, es Varsovia y las circunstancias en las q te pone la ciudad, es el riesgo que se siente en el estomago ante lo desconocido, es un idioma nuevo, es la gente nueva , igual pero distinta, es la nostalgia de España y el potente vinculo que se crea cuando estás lejos de ella...Es en definitiva...TÚ. Igual pero distinta.
Gracias por tus palabritas, que llenan mis ojitos de ilusion cada vez q te leen, veo q la lana llega hasta Varsovia, sino llegase, digamelo, que tiro del monton de lana que tengo en este Madrid, sólo para llegar a tus palabras.
Me sentí mucho mejor al gritar junto a ti ¡Qué m____, qué m____ más gorda! ;)
Ánimo, y un puñadito de abrazos de fuerza que te dejo por aquí.
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Sé cómo te sientes, preciosa. Yo he estado seis años y medio en Austria y sonaba alguna canción española y el mundo se detenía, como si en un extraño bucle hubiese podido volver a casa.
Se pasa mal, sobre todo al principio pero veo que hablas en plural por lo que no estás sola del todo. En mi caso, el que hoy es ya mi exmarido (austríaco) no se preocupó por mí lo más mínimo ni trató de hacerme más fácil el cambio. Al cntrario, cada día pisaba menos por casa, hasta aceptar hace un año un trabajo que le tiene siempre por países extranjeros, viniendo a casa sólo 3 días al mes...
Así que, al final, deseando algo mejor para mí y mis hijos, tiré la toalla y, aunque amo Austria con todo mi corazón, la necesidad de sentirme parte de alguien, de una sociedad, me ha hecho volver a mis raíces...
Suerte en esta aventura... de corazón