Es tiempo de peregrinación...
11/27/09
Mientras unos van en peregrinación a La Meca y el gobierno español intenta venderles un AVE para que lleguen en tiempo récord a su destino (¿una forma moderna de "guerra santa", la de trasladar la tecnología española al islam y allá se las apañen?), los cristianos hemos de conformarnos con desplazarnos en un low cost muy majo que pone a nuestra disposición Ryanair para visitar las tierras del apóstol Santiago.
Si de esta no recupero la fe nunca tenida, doy la causa por perdida.
He estado dos veces en Santiago, la primera rebosante de fervor cristiano; la segunda este verano. Y aunque las demostraciones pseudorreligiosas, como el antihigiénico rito de babear el manto del santo o el (hoy desgraciadamente prohibido) de darse un cocorotazo contra una columna románica siempre me parecieron supersticiones al margen del auténtico espíritu cristiano; debo reconocer que una catedral es más difícil de tragar a palo seco que acompañada con la salsa de la fe.