Viejo jardinero, alma de ternura, que desde el cielo tú siempre nos cuidas, quiero que en las noches bajes esperanzas y en los altos álamos las dejes prendidas… Pequeño jardinero, corazón de pájaro, fuerte como el roble que mucho crecía, armaré para ti un ramo de sueños con todos los aromas que tanto querías…
Viejo jardinero, alma de ternura,
que desde el cielo tú siempre nos cuidas,
quiero que en las noches bajes esperanzas
y en los altos álamos las dejes prendidas…
Pequeño jardinero, corazón de pájaro,
fuerte como el roble que mucho crecía,
armaré para ti un ramo de sueños
con todos los aromas que tanto querías…
"María, mírame".