51-44
8/30/09
Este equipo tiene una rara Avaricia. Atesora sus riquezas, quiere todo para él, busca seguir haciendo historia. Ayer la hizo otra vez: con esta seguidilla de nueve partidos invicto, alcanzó su mejor racha en clásicos. Y hasta la mejoró: entre el 64 y el 68 fueron seis victorias y tres empates y ahora suma siete y dos.
Este equipo sabe desatar su Ira. Cuando el partido lo exige, cuando la adversidad golpea la puerta, cuando el rival convoca a un partido duro, de roce, friccionado, se fortalece, saca lo mejor de adentro, se enfurece en el buen sentido. Y te vence.
Este equipo coquetea con la Soberbia. Con la soberbia individual. La soberbia jerarquía de sus jugadores. Y las soberbias actuaciones de los de siempre y hasta de los debutantes (Clemente).
Este equipo juega con la Pereza. Parece que duerme los partidos, que se relaja y, cuando menos se lo espera, los liquida. Pasó con Arsenal y pasó ayer: pudo definirlo antes, se tomó un tiempo y lo hizo al final.
Este equipo tiene Gula. No le alcanza con ser el rey de América. Sigue con hambre de gloria y va por todo: un resultado nuevo en esta racha de clásicos, el torneo, el Mundial de Clubes, la Recopa.
Este equipo disfruta de la Envidia. que genera. ¿O no genera eso ganar un clásico, en una cancha llena con toda tu gente y, después, encima, sacar la Copa Libertadores para dar la vuelta olímpica?
Este equipo vive de Lujuria. Y sí, señores, la fiesta del campeón de América continúa.