7/11/09
(Dedicado a Milagros que hizo posible que hoy yo tenga algo para decir y que, además, quiera hacerlo…”Antes no quise estar, ahora sí”)
Le digo a Mily que un escrito sobre este recital podría empezar diciendo que Estelares puede darse el lujo de comenzar un concierto con Aire, su primer hit. “Sé que no es fácil para mi ser yo…¿Y para quién lo es?” dice Manuel en La Trastienda que desplazó a Niceto del podio de mi lugar favorito para ver “un show”. Eléctricos Duendes da paso a la sorpresa de la noche: Mariposas. “Ponte un abrigo y deja todo y vámonos de aquí” adquiere un significado distinto en esta noche en el que algunos eligen quedarse aislados y atemorizados en sus casas. Enseguida también sueltan Ella Dijo, la canción que Moretti dijo que le iba “a comprar su primer casa”. Ojalá haya acertado. Un Manuel verborrágico habla de los cantantes populares que se escuchaban en cada casa, más allá del rock, cuando él era chico. Entonces, termina Ella Dijo camuflando algo así como “Aguante Leonardo Favio”. Tiene sentido entonces que en esta canción (y en muchas más) Manuel suelte la rítmica y se mueva, gesticule, casi actúe, como lo haría Favio o Sandro.
Con Melancolía comienzan a presentar el disco que ya se perfila como uno de mis discos del año. Una Temporada en el Amor cita a Una Temporada en el Infierno de Rimbaud. Amor, Infierno quien sabe sino son lo mismo…”Pienso que el amor…sólo el amor puede calmar este dolor” dice Manuel en la versión del disco de Máscaras. Pero en vivo reescribe la canción cambiando “dolor” por “pavor” y “terror” y supongo que no tiene que ser casualidad que todas esas palabras rimen con “amor”. Además agrega partes (“Esto duele demasiado”) mientras la guitarra de Víctor se luce con su estilo beatle. Tocan casi todo el nuevo disco: Mil Abejas (“No hay mayor verdad que tu amor” podría ser su All You Need Is Love), No hay más, Las Trémulas Canciones. Un Viaje a Irlanda, con ese piano, es el tema más Radiohead que han hecho y puedo entender por qué a Milagros le gusta tanto. Sino me lo hubiese dicho, puedo darme cuenta qué temas le gustan más porque, en esos, le pasa su bolso a su amiga. Se lo pasa a su amiga también en Autobuses, ese gran, gran, tema que grabaron con Fito Páez donde se refleja ese costado tanguero de Estelares que asoma desde la tapa del disco (y ya asomaba en Camas Separadas de Amantes Suicidas, única canción de su segundo cd que tocan esta noche). Me gustó que Moretti hable mucho entre los temas y enterarme que Superacción y Aire las escribió en la misma semana. Superacción (que, como Aire, Hoteles y Tanta Gente ya estaban en La Mañana del Aviador) es otro temazo de esos que hacen al nuevo disco mucho más oscurito que el anterior que era pura luz. (“Noches que suelo sentir ODIO a través de mi. La distancia es brutal y la herida es fatal”).
Pero antes de Cristal, hay tiempo para más de Sistema Nervioso Central. Antes de Las Vías del Tren, Manuel dice que él “tenía una imagen” y ahí uno se da cuenta que el tipo trabaja sobre eso, sobre fotos (“Otra vez mirando el cielo caer”). Jardines Secos, un tema “a lo Blondie” según ellos mismos, es para bailar y el público lo hace. El público se va dividiendo un poco entre los más nuevos que celebran SNC y los que corean Rodeos (que parecía que sí pero al final no la hicieron). También hay lugar para más de Ardimos: Moneda Corriente es recibida como el gran hit que debería haber sido (ya con este deberían haber sonado más). De La Hoya es donde más se lucen todos, mientras Manuel salta como boxeador, un tema que será infaltable el día que graben su disco en vivo. América es quizás la canción más catártica de toda su discografía y es por eso que es una de las canciones que más amo gritar. Una canción desesperada y desgarradora (“El alba no nos espera, caerás en cualquier lado”) que, hoy, Manuel elige terminar agregándole las palabras más sencillas y conmovedoras: “Te quiero”.
Antes del final, subo y aprovecho a sacar la foto. Vuelvo a bajar en busca del final perfecto: Para cantar esa canción que yo toqué en mi guitarra hasta que mi voz se ahogó en llanto aquel día de verano en el que me sorprendió un abrazo materno. Pero ya pasó ese verano, ya pasaron las playas. Resulta que sí pude librarme de esta, y lo canto fuerte porque no quiero guardar nada, no quiero callar más. Y me hace tan bien, esta banda me hace muy bien.
Casi tan bien como haberme cruzado con Milagros (gracias, gracias, gracias) que me pregunta si estoy contento. Imposible no estarlo cuando Estelares me acaba de llenar el alma y el corazón. El corazón sobre todo.
Adrián, el que agigantó tanto el Sol que este le explotó en la cara…caaara!
Sin palabras...Exelente interpretacion ...
Adhiero
Saludos
Sil
(fanatica insoportable para algunos)