2/18/09
Muchas veces tenemos miedo. Miedo de sufrir por una persona, miedo de que nos fallen, miedo a lo desconocido, miedo a lo extraño, miedo a estar solos, miedo al destino... incluso a la vida misma. Pero cuando nos suceden estas cosas tenemos que aprender a darnos cuenta, aunque cueste, que siempre más allá del miedo vamos a encontrar una luz que nos acompaña, una fuerza que nos ilumina a pesar de todo y en la cual podemos confiar ciegamente: los verdaderos amigos.