siento que este pastel ya me lo he comido
1/7/09
Tras años de fotologs varios han sido muchas las experiencias vitales que me han modificado, tiendo a pensar que para bien, aunque seguramente algunas vivencias me habrán trastocado negativamente, o me habrán cargado con lecciones que nadie necesita aprender. Pienso que cuento con la ventaja del descaro a la hora de revisar mis recuerdos, y me enfrento a ellos sin miedo: ni miedo de haber hecho lo incorrecto ni de sentir que algunas cosas me vencieron.
Hace muy poco, estaba con la muerte (mi muerte) en la cama, yo caliente perdido deseando follármela, ella sólo venía de visita, por el cariño que se le tiene a un viejo amigo. Allí hablamos de las cosas del pasado, las peores cosas que nos hicimos, tan ricamente acostados, yo sin dejar de acariciarla, ella hablando tan relajada.
Hay gente que nunca toma distancia suficiente para superar las cosas, que siempre conserva su dolor, intacto, enbalsamado, en una cajita preciosa donde rendirle el culto apropiado.
Yo no soy de esos. Hago el cerdo un poco, como todos, y me revuelco en mis fracasos de vez en cuando para tapar mis poros y tragarme mis propios sudores, pero de ahí a ser adcito hay un buen trecho. Quieras dar lo mejor o lo peor de ti mismo, habrá enamorados de su dolor que jamás aceptarán lo bueno, y gente como la muerte (que es una persona, como otra cualquiera) que, a pesar de hacerte más daño que nadie estará ahí al final, como una vieja amiga dispuesta a meterse en tu cama, contarte sus cosas y abrirte sus piernas alguna vez, regalándote una vagina tersa y acogedora, y una boca ardiente como la de cualquier viva.
Lo malo de la muerte es cuando se va, y te quedas con tu frío a solas.
En esto de las emociones he dicho mucho, casi todo ello encontró estupendos tergiversadores, de profesión, diría, y también algunos corazones abiertos, ya que no digo mentes, porque la mente es algo en lo que antes ya creía poco, y que ahora sencillamente aborrezco.
Este no es el fotolog en el que más escribí de mí, así que tampoco hay que hacer antología de los bellos antiguos días.
yo me canso de las cosas que no evolucionan, de la gente, de los lugares, hasta del arte. De la gente es lo peor, pero me canso también, al final. Me canso de las rutinas y me canso de mí mismo de vez en cuando, por supuesto.
Hoy me he cansado de internet. De google, de los correos electrónicos, de blogs y chats y fotologs. De botones y pantallas y abstracciones reordenadas.
Me he cansado de mirar a las estrellas. No quiero añadir ni una pizca de azúcar a la vida, quiero verla tal cual es. No es algo que haga por primera vez, muy al contrario: tal vez sea mi más vieja costumbre.
Pero me he cansado de esta masturbación virtual sustituta de belleza. No hay nada bonito aquí, nada que tocar. Me he cansado de lo que se mira y se piensa. De lo que sólo se mastica, sin tragar. De lo que sólo se lee. Me he cansado de que al final, la misma gente que te importa no sea gente en realidad.
Nada es más fértil que la muerte, para crear nueva vida.
Quizá si un día me canso de cansarme, vuelva a alzar la vista al cielo, a mirar a mis estrellas.
Y recordad, que nada, nunca, es imperfecto.
BESOS.
Hola,Sevilla pasó de momento a uno de mis mejores recuerdos,me canso de todo y me da mucho coraje por un lado, por otro me alegro...porque sigo buscandome y no me estanco demasiado.Cada vez me doy mas "miedo".
Bueno, por lo menos sé, que terminare viviendo en algún lugar con calor, no soporto el frioooo de Granada!
un abrazo y espero verte por algún lugar