Sabor a Chocolate (José Carlos Carmona)
11/12/09
(...) la estrategia cumplía con todos los ritos de apareamiento de la clase intelectual elevada.
Richard Kearns le leyó sus páginas selectas de la poesía inglesa: Tennyson, Wordsworth, incluso Kipling y Oscar Wilde; para recalar después en sus coterráneos Longfellow y por fin a Whitman, de quien le leyó:
Serénate -no estés incómoda conmigo-, yo soy Walt Whitman, generoso y lleno de vida como la Naturaleza,
Mientras el sol no te rechace, no te rechazaré,
Mientras las aguas no se nieguen a brillar para ti y las hojas a susurrar para ti, mis palabras no dejarán de brillar y de susurrar para ti.
Mi niña yo te cito y te pido que te prepares para ser digna de encontrarte conmigo,
Y te pido que seas paciente y perfecta hasta que yo venga.
Hasta entonces te saludo con una mirada expresiva para que no me olvides.
Y Richard Kearns miró tiernamente a Eleanor Trap.
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Pero Richard Kearns nunca llegó a decirle a Eleanor Trap que el título de aquel poema era "A una prostituta cualquiera".
me gusta tu plan para el viernes-noche (o el domingo) !!!!
lo "compartimos"
tu en tu casa, yo en la mia
tu te bebes tu coca cola light, yo la mia
tu te comes tu palomitas, yo las mias.
y luego, comentamos la peli!
;-)