6/25/09
Hay días en los q quisiera tirar todo abajo, quemar o borrar todos mis pensamientos, quitarme la piel q tanto me molesta, olvidarme de todo y de todos, gritar sin q nadie me escuche, andar desnuda por la calle, convertirme en una hoja, sentir q todo tiene sentido, q el todo tiene patas y q camina a mi lado, q puedo conmigo misma cuando caigo sobre mí, levantarme sin vergüenza, desnudarme sin vergüenza, atropellar con un camión a todas mis inseguridades, cortar en pedacitos con una moto cierra a los demonios q llevo dentro, levantarme de la cama a la hora q quiera, despertarme a la hora q quiera, ponerle una bomba a mi yo represor, desafiar a las bestias de mi conciencia, barrer con un pelo las cenizas de lo q fui, crear una isla en el medio del océano de mis pensamientos, regalarle a mi orgullo un pasaje de ida, dejar de prometer q no voy a prometer, cocinar todas las crudas verdades de mi vida, quebrar todos los espejos y librarme de la mala suerte, zurcirme los labios cuando no tengo q hablar, hacer las paces con mi costado irascible, sacarle las pilas al despertador, bañarme por horas hasta lavar las suciedades de mi alma, ser mi propia barca y mi propio capitán, respirar hondamente hasta marearme de tanto oxigeno, decir lo q pienso, pensar lo q digo, pegarle una patada a mi estupidez por el trasero, remendar la tela apolillada de mis errores, no caer otra vez en el poso de mi vacío, creer en la magia. Quisiera tantas cosas, quisiera dejar de pensar por un instante... por ejemplo