7/14/09
En la vida tenemos que elegir. Desde que nacemos se nos platean situaiones en las que tenemos que optar entre el sí y el no. Es blanco o negro, no hay grises.
Hay decisiones que no nos afectan mucho. No cambiaría demasiado tomar café con leche en vez de chocolatada, ponerme una remera azul o blanca. Es lo mismo. Pero en otros casos, son decisiones que nos cambian la vida, y cuando sabemos que todo puede cambiar, aparece el miedo. Está bueno cambiar, la rutina aburre, pero hoy ya no anhelo los grandes cambios como antes. No quiero crecer, porque sé que en ese momento voy a tener que elegir entre varios caminos. El temor está en elegir el incorrecto, en arrepentirte de tu elección y no poder dar marcha atrás. Pero si no elegís, si no tomás coraje y no te decidís, nunca vas a poder ser feliz. Porque de eso se trata la vida, de elegir.
Será cuestión de prueba y error, será cuestión de pensar (pero no demasiado) una respuesta. Será cuestión de dejarse llevar y elegir la mejor opción: ser feliz.