TRES LAZOS ROJOS
12/1/09
Esta noche, en el día internacional para la lucha contra el SIDA, doy la voz a tres personas cuyas vidas, de alguna manera, se han cruzado con la enfermedad.
Creo que son quienes hoy más que nadie pueden hablar desde su experiencia y no desde slogans sociales y programas políticos.
"Con alguna frecuencia visito en sus casas a enfermos de SIDA...
Estos unen al dolor físico de una enfermedad que saben que puede ser mortal a un plazo más o menos largo, el dolor por el rechazo social que, afortunadamente, nuestra sociedad va suavizando.
Necesitan más que nadie sentirse queridos y te piden que los aceptes en su enfermedad y les consueles"
(Enfermera anónima)
"El ser portador me enseñó a ser más sensible y a ser más disciplinado en mi vida, a decir no cuando así lo creo, y pedir disculpas cuando me equivoco, a disfrutar de mis cosas y mi tiempo, a querer mejor a mi madre, pareja y amigos, a mi mismo.
A saber cuándo retirarme y cuándo luchar, y ahora es tiempo de luchar y enfrentar, después de todo, tengo la vida por delante..."
(Portador y enfermo de SIDA)
"La mayor enfermedad hoy día no es la lepra ni la tuberculosis ni el SIDA, sino mas bien el sentirse no querido, no cuidado y abandonado por todos.
El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y enfermedad."
(Madre Teresa de Calcuta)
BUENAS NOCHES