Extrañísimo día para cerrar la extrañísima semana. El día regalaba de desayuno un absoluto estado de caos derramado sobre las carreteras. El cuidadoso encadenamiento de varios piñazos estratégicamente situados desde las 5 de la mañana, ha regalado una jugosa caravana como no me había tenido que zampar nunca. El hecho de que en mi odisea, en el carril contiguo, me acompañara sin abandonarme a la par un puto Hyundai Matiz cabalgado por una kinki inmunda con reguetón (sí, reguetón a esas horas) a todo el volumen que podía darle a aquello sin que se pincharan las ruedas, ascendió la odisea al status de tortura china. El hecho de que llevara las ventanillas bajadas ayudaba a compartir con el mundo sus grasientos watios, a la par que me recordaba que siempre debo llevar encima alguna que otra oportuna granada de mano, pues la ocasión para regalarle una era inmejorable. Tras 3 cuartos de hora para alcanzar la salida del PTA, y resoplar por fin de alivio, el suspiro se me atragantó al descubrir ante mí otro culebrón multicolor de coches haciendo la conga. Indignante. Después de ver que el accidente no correspondía a nuestro carril, sino que había ocurrido en los carriles de la dirección contraria, protagonizado por un Corsa que había mutado a acordeón, la indignación se acrecentó. No hay cosa que me encabrone más a lomos del C4 que verme sumido en una caravana por gente mirando un accidente, el puto Circo del Sol, la no menos puta feria, o el ya legendario globo de Ikea. Aún hubo tiempo para que un viejo se coronara como ídolo supremo del asfalto campanillero, cuando él solo, en cruzada particular y sacrificando su retrovisor de acompañante, se plantó con su humilde Ford Fiesta taponando el arcén, bloqueando la manada de mamones ibéricos que nos tomaban por gilipollas a cada uno de los que estábamos ya con gemelo subido de embragar primera durante hora y cuarto. Larga vida a ese ídolo anónimo, que cortó de raíz la hemorragia de cabrones, siendo protagonista principal de su ira una pija homologada conduciendo un 4x4, que se atrevió a pitar y todo, a lo que respondió prácticamente toda la caravana al unísono con la misma pitada, y con cariñosos gritos y vítores a su familia y a lo frecuentado de su entrepierna.
Tras esta hora y cuarto de Via Crucis, llegar a la oficina y encontrarte a toda la plantilla fuera y de brazos cruzados aumentaba el estado general de absurdo absoluto, para segundos después darme cuenta de que no hay luz en todo el edificio. Genial. Parecía un déja vu de aquellas huelgas legendarias del instituto, donde se hacía huelga por cualquier cosa; por el 0.7%, por no dejarnos salir para el desayuno, porque el día antes también había habido huelga... El vernos a todos allí, esperando tras la tranquilizadora llamada a Endesa que nos emplazaba a que "si en hora y media no teneis luz todavía, nos llamáis otra vez.", suponía completar el caos matinal. Después de la absurda escena y de explicar a más de uno que si la máquina de café va con electricidad y no había, la máquina no iba a dar café, la luz acabó viniendo al cabo de una media hora.
Caótico inicio para un día que acabaría mucho mejor, acudiendo al estreno del segundo episodio cinematográfico de 'Las Crónicas de Narnia', el llamado 'El Príncipe Caspian'. Esta segunda adaptación de las novelas de C.S Lewis supone una agradable vuelta de tuerca a su propuesta inicial. Prácticamente siguiendo el mismo ritmo de la trilogía de 'El Señor de los Anillos', aunque evidentemente a un nivel inferior porque la obra de Tolkien está en otro estrato que el resto, esta segunda entrega aporta mucho más de batalla y acción que la primera, que aunque deliciosa y preciosista, pecaba por momentos de lentitud por la presentación de toda la trama y personajes. En ésta, con todo ese camino ya hecho, el argumento y la acción son mucho más directos, con batallas que, a falta de la visceralidad y la sangre que no pueden tener una película para un público en gran parte infantil, por momentos le pierden el respeto e igualan en calidad a las de la mencionada trilogía de Peter Jackson o a las de '300'. Y son palabras mayores. Lo mejor para mí, sin duda, la aparición de tantísimas razas distintas y personajes de la mitología fantástica, desde centauros, minotauros, faunos, grifos, y un largo etcétera, que ahora que me pilla en proceso de enganche al 'World of Warcraft', se disfruta todavía más. La nota curiosa ibérica la pone la aparición, aunque sea discreta, de Alicia Borrachero, la que fuera protagonista de 'Periodistas' u 'Hospital Central'. En definitiva, una película deliciosa y entretenida de obligado visionado para amantes de las mitologías fantásticas.
Mañana, próxima estación: Feria friki de Benalmádena. Que nos pillen confesaos.
"Pick a star on the dark horizon,
And follow the light,
You’ll come back when it’s over,
No need to say goodbye.."
Regina Spektor - The Call ( http://www.youtube.com/watch?v=IBCyo9Tjhgk )
careto2 said on 7/5/08 6:47 PM …
Vaya dos dias de trafiico absurso en el PTA,yo trabajo en Isofoton y ayer tenia turno de mañana,entre a las 6.45 y ya vi el primer piñazo en sentido Málaga,una furgoneta de reparto en el arcen,alguien habia salido de la incorporacion del PTA sentido Málaga y se habian comido.Luego por lo que pude oir al personal de oficina que entra a las 8,llegaron tarde,otro piñazo producto del efecto miron del golpe de al lado,a la entrada a la carretera del pta,Y ES QUE SOMOS MORMOSOS!.Para postre,salgo a las 14.45 del trabajo y no veas que te mareas de caravana para salir del parque un viernes,y una patrulla de policia de brazos cruzados en la rotonda de entrada.Esta mañana sabado,tambien he trabajado yh mi relevo a llegado tarde por otra piña en el viso,direccion Campanillas y otra en el tunel de Ciudad Jardin,señores,ATENCION AL VOLANTE O PIÑAZO CONSTANTE!.
Vaya dias de carretera,besos y cuidadin.
becquer99 said on 7/4/08 9:42 PM …
Desde luego manda cojones, uno intentando aligerar todo lo posible perdiendo los nervios en esas caravanas para no quedar mal con el trabajo, y luego resulta que a nadie se le ha ocurrido mandar un sms para decir "oye si estás en caravana tranquilo que aquí pintas poco". Absolutamente surrealista e inexplicable a más no poder, pero así son las cosas, y así nos las ha contado usted. Me voy haciendo a la idea para lo que espero que algún día sea mi nuevo turno en pos de un asusanamiento más continuado.