Una vez me susurraste al oído: - Esta vida es un juego que he preparado para vosotros. - ¿Un juego? A mi no me parece un juego, no es divertido jugar con la vida de la gente. - respondí yo. - Nunca dijeron que los juegos tuviesen que ser divertidos. - Un juego tiene normas. - Este también. - ¿Y cuales son? - Esa es la parte interesante. - ¿Cual es el objetivo del juego? - Eligelo tú
La vida es un juego al que aprendemos a jugar sobre la marcha. Mi objetivo en este juego es descubrir sus reglas, pues cuantas más conozca, más me divertiré.