[ [...] _¿Tú sabes pintar también? _Yo he hecho de todo. ¿No sabes que empecé medicina y lo dejé, que quise ser ingeniero y no pude llegar a hacer el ingreso? También he empezado a pintar por afición... lo hacía mucho mejor que Juan, te lo aseguro. Yo no lo dudaba: me parecía ver en Román un fondo inagotable de posibilidades. En el momento en que, de pie junto a la chimenea, empezó a pulsar el arco, yo cambiaba completamente. Desaparecían mis reservas, la ligera capa de hostilidad contra todos que se me había ido formando. Mi alma, extendida como mis propias manos juntas, recibía el sonido como una lluvia la tierra áspera. Román me parecía un artista maravilloso y único. Iba hilando la música con una alegría tan fina que traspasaba los límites de la tristeza. La música aquella sin nombre. La música de Román, que nunca más he vuelto a oír. [...] _A ti se te podría hipnotizar... ¿Qué te dice la música? Inmediatamente se me cerraban las manos y el alma. _Nada, no sé, sólo me gusta... _No es verdad. Dime lo que te dice. Lo que te dice al final. _Nada. [...]
Al principio pensé que era una conversación tuya con algún amigo sobre tu vida de niña prodigio xD