12/25/09
Al fin y al cabo, ¿qué hay de malo en arriesgarse? O mejor, ¿qué hay de bueno en no arriesgarse? Sufrir de lo mismo que sufrimos ya, pero más tarde. Seguir como estábamos, pero con menos tiempo para estar como estábamos.
En definitiva, estar peor que estábamos, pero encima creyéndonos que estamos igual.
Arriesgarse es enfrentarse a decibelios de envidia. Sufrir sordera ante el qué dirán. Pero es que es comprensible que genere envidias alguien que decide atenerse a las consecuencias de vivir la vida de uno, y no la de los demás.
*bon nadal a tothom :)