10/21/09
Hay dos tipos de formas de vivir. Una: orientada por el miedo. Otra: orientada por el amor. la vida orientada por el miedo jamás puede conduciros a una relación profunda. Permanecéis temerosos, y al otro no se le puede permitir que penetre hasta el núecleo de vuestro ser. Permitís que entre hasta ierto punto y luego surge el muro y todo se detiene.
La persona orientada por el amor es la persona religiosa. Ser así significa que no se teme al futuro, que no se mete el resultado ni la consecuencia, que se vive en el aquí y el ahora.