12/17/09
Te encontré cuando no te buscaba,
pero llegaste en el momento justo,
porque me apropié de tu risa y y de tu alma
para hacerme ajeno de tu cuerpo.
Te diré en secreto:
que duermo y rezo
por que al despertar
aun estés a mi lado;
desde que llegaste
tengo una razón
para querer creer en Dios
y que Dios no me ha olvidado.
Que eres el milagro
que ahuyenta mi soledad
y el desamparo;
no puedo darte
más que mis manos
-todas, completamente-
y esta sospecha
de ser un sueño quebrado.
Dormir contigo es vivir el sueño
en que despierto y llueve
pero no está nublado,
desde que llegaste
tengo una razón
para querer creer en Dios
y decir que Dios
no me ha olvidado.
Son demasiados los días
en que quisiera decirte:
Quedate a Desayunar...
te amo,
cada día más.
te amo
Walter Alejandro Martínez!
(L)