Había una mota de polvo
que ni se veía ni se sentía
y vino el viento y la ayudó a volar.
Había un grano de azucar
que no se sentía dulce
ni se sentía sal
y vino el viento y lo ayudó a volar.
Había un trozo de algo
que no se creía nada
y el viento lo ayudó a ver la primavera de los días
lo ayudó a aprender a soñar
y a aprender a vivir.
Y se fueron.
Y el viento solo
dando vueltas en busca de nuevas personas
a las que dirigirlas a sus sentidos perdidos
se fue también.
Y la mota, el grano, la nada
se sintieron todo
felices en sus casitas
felices con sus vidas.
¿Y a quién le importa el resto?
http://www.youtube.com/watch?v=-YvhO65bMYI
k bonito ^^