8/24/06
ssssssssi hhoy rupert grrint cumplee 18 años seegun se , lo aamo ttantooo, gracccias a sus padrees qque lo creearron gracias a eellos =) eesperreemos qque no tengaa noviaa aunqque no creeo que ccon esass caritas no teenhga
bueen les ssigo un pocco el fic ,
-Es un imbécil- sigue Ron.
Circe bendita.
-Ni siquiera sabe pronunciar tu nombre- refunfuña él.
¿Cómo puede ser tan infantil?
Vuelve a cerrar los ojos y trata de ignorar la eterna diatriba de Ron.
Soy un oasis de calma, soy un oasis de calma
-Herr-mío-ne…- dice Ron imitando el fuerte acento.
Aguantar la ira es doloroso. Provoca un pinchazo intermitente entre los ojos que amenaza con extenderse por todo el cráneo si no se explota antes. Hermione se masajea el puente de la nariz con el pulgar y el índice y respira hondo por enésima vez mientras se repite que tiene que ignorarlo, porque francamente, te va a doler la cabeza, eres un oasis de calma, ignóralo, sólo es Ron
-Además, es mayor que tú.
La chica descarga el puño cerrado sobre la mesa y un calambre le sube hasta el codo aumentando aún más si cabe su enfado.
-¡Ronald!
Lo mira por segunda vez, a dos pasos de ella, apoyado sobre la repisa del fregadero y colorado hasta los orejas, y en sus ojos puede ver la sorpresa y la confusión titilando en azul bajo aquel imposible flequillo pelirrojo, como un niño regañado por algo que no entiende. Hermione tiene que concentrarse en su rabia para no sonreír porque, maldita sea, cuando Ron está azorado dan ganas de achucharlo. Pero entonces Ron arruga la nariz y su desconcierto muta en una mueca torcida.
-¿A qué coño huele?
Es demasiado, va a estallar de un momento a otro. Todo se desmorona y cambia de nuevo con brusquedad. Estúpido e inútil pelirrojo incorregible¿ni siquiera reconoce lo que él mismo ha comprado?
-A tu regalo de Navidad- responde irritada.
Una vez más, Ron la coge sin defensas y aplaca su rabia sonriendo de medio lado. Hermione se pregunta si el muy canalla lo sabe o si encima tiene la desfachatez de no hacerlo a propósito.
-¿En serio?- pregunta, entre asombrado y satisfecho.
Ella suspira, y al hacerlo percibe la suave esencia floral del perfume que se encontró cuidadosamente envuelto dos días atrás con una tarjeta que decía “Gracias por dejar los equis y venir con nosotros. Feliz Navidad. Ron”
-Sí.
De pronto, Ron acorta la distancia con una zancada y se inclina sobre ella. Hermione no sabe dónde ha ido a parar todo el oxígeno. Y se da cuenta de que Ron es mucho, mucho más alto que ella, que sus ojos están salpicados de motas verdosas y que tiene más pecas en la nariz de las que se aprecian a distancia. Nota que su corazón se detiene, duda y sigue latiendo. Conoce el comportamiento de los imanes, sabe que los polos opuestos siempre se atraen y que en Hogwarts casi todo el mundo ha vivido su primer beso. Recuerda que Lavender dice que es mejor que comer meigas fritas y se pregunta si el beso de Harry fue húmedo sólo por las lágrimas de Cho. Y, mientras sus ojos se quedan anclados en los labios del pelirrojo, que son flexibles y sonríen despacio, también se da cuenta de qué es lo que está pasando en realidad, porque esa boca está moviéndose y Hermione oye una voz guasona sobre su cabeza.
-Huele muy bien. Parece que no tengo tan mal gusto¿eh?
El pelirrojo da un prudente paso hacia atrás y Hermione recupera el control de su espacio personal y de su pulso a la vez que siente cómo toda la sangre su cuerpo viaja hacia sus mejillas, que arden como el mismísimo infierno. No puede ser. Sencillamente no puede ser. Ron no puede haber estado a menos de un palmo de su cara para oler su perfume y ella no puede haber pensado lo que ha pensado.
-¿Me dejas ver tu redacción de Herbología?
Hermione parpadea con sorpresa.
Así es Ron, un holgazán despistado que come más golosinas de las que puede digerir, que está celoso de un jugador de quidditch búlgaro pero todavía no lo sabe y a veces te hace un bonito regalo que grita “¡Estoy creciendo!” para volver a ser un crío al minuto siguiente.
Ni lo sueñes, Ronald.
Él chasquea la lengua con fastidio.
-Egoísta- dice.
-Caradura- contesta ella.
Ron Weasley, pelirrojo, irritante, incorregible e irresistible. Hermione sabe que aún le falta un último propósito en su lista y lo anota a escondidas mientras Ron se sienta a su lado e intenta encontrar información sobre el sándalo en un tomo gordísimo de Botánica Mágica, rozándola levemente con el codo cada vez que pasa una página.
Propósitos de Año Nuevo:
-liberar a los elfos domésticos
-pasar más tiempo con papá y mamá
-no discutir con Ron
-tratar de entender el quidditch
-dejar de ser tan mandona
-besar a Ron la próxima vez que lo tenga cerca mio
fin
Hola!!
FELIZ CUMPLE!
Ojala lo pase
muy bien ^^
Me gusta las
pics! Rup se ve
muy guapo.
Cuidate,
Adiooo!!**
•´¯`•- http://www.fotolog.com/hp_shipper