Goldmane
4/7/09
Anteriormente, los científicos creyeron que la forma y espesura de la melena tenía que ver la subespecie que se trate. Estas características fueron usadas para identificarlos, como por ejemplo al león del Atlas y al león del Cabo, que generalmente poseían melenas copiosas y oscuras. Sin embargo, en la actualidad se sabe que existen varios factores extrínsecos que influyen en el color y tamaño de la melena, como la temperatura del ambiente. La temperatura fresca en zoológicos norteamericanos y europeos pueden dar lugar a una melena espesa. Por lo tanto, la melena es algo inadecuado para identificar a una subespecie.
Se han conocido casos de leones carentes de melena en lugares como Senegal y el Parque Nacional Tsavo. La presencia, ausencia o la cantidad de melena está asociada con la testosterona; un ejemplo de esto son los leones castrados, que suelen tener melenas muy escasas. Una melena espesa también puede ser un indicador de una salud genética y física del león, las hembras suelen demostrar preferencia a los machos con una melena grande y oscura; la melena también puede proporcionarle cierta protección en las batallas y en el caso de los ejemplares de Tsavo es consecuencia del terreno cubierto de matorrales espinosos.