Everybody must get stoned
10/27/09
Casos de espionaje entre dirigentes del mismo partido político, con "la trepa" de por medio, tramas de corrupción que salpican al presidente de la generalitat valenciana, Francisco Camps y a su número dos, Ricardo Costa, tensiones dentro del grupo popular entre el alcalde de Madrid (el eterno desacreditado, aquel al que los ciudadanos de izquierdas tienen simpatía, quizás porque en su propio partido no la tiene), la presidenta de la comunidad (la trepa aspirante a hacerse con el control del partido popular, una vez conseguido el poder en la comunidad de Madrid, próximamente el de Caja Madrid y con el secretario general totalmente dominado) y el citado secretario general del partido (que la verdad es un caso aparte digno de un exhaustivo estudio), y un largo etcétera.
Ahora a este cuadro de vergüenza se añade el descubrimiento de una trama de corrupción inmobiliaria en Cataluña en la que están implicados cargos socialistas y de CIU.
Definitivamente, quien puede sentirse orgulloso de un país que funciona así? Realmente impresentable.
Everybody must get stoned cantaba Bob Dylan, y no le faltaba ni le falta razón.
hombre! vuelves! y encima en plan reaccionario! no está nada mal!
a ver si se vuelve a convertir en costumbre... un besín!