8/8/09
Y dices que ya no puedes soñar pero levanta tus ojos y deja que tu mirada se pierda en el cielo y encontrarás los sueños de millones de corazones que depositaron sus quimeras en la altura de la esperanza y de la ilusión, a buen recaudo, protegidos de los violentos despertares, de los estruendosos sonidos terrenales de la negra realidad.
Vuelan en la altura atravesando las nubes de caramelo, descansado en ellas para seguir planeando entre el azul del cielo y el oscuro firmamento que lo envuelve. Fijate bien porque ahí están y nunca se van, solo tienes que mirar con los ojos del corazón y escuchar con los oídos agudos del alma y volverás a soñar, a soñar como yo sueño y es que los locos no sabemos hacer otra cosa salvo tocar el cielo con las manos, escondernos en las esquinas de las nubes y navegar como velero aventado por el viento de la ilusión hacia la estrella de nuestro destino.
¿Soñar?, sí, soñar siempre, soñar contigo...