- « Previous
- Next »
ANIMADVERSION
Tendrías de experimentar en ti, una nueva percepción, una nueva mirada, codiciosa de saber, creciendo y buscando en ti esto que nunca no encontrará.
Te negaste a creer, reteniendo físicamente,
esto que no tenía su lugar en ti, esto que no querías ver,
que nunca no habría debido ser allí. Ser allí.
No veremos más a dos, quitados de una incisión a la cuchilla.
La extracción tendrá a pesar de todo lugar, aullidos estridentes
llenando tu alma, dejando tus ojos secos, no una lágrima.
Él, salido de esta cueva impregnado de alcohol, de humo, ya maculado tu sangre impura,
su primera sensación pesándose como una visión, una impresión, la locura detrás de las paredes.
No Le darás nunca el seno, recuperarte todo lo que podía él no era nada, dejando esta semilla lanzada en tierra inconscientemente, desarrollarse como la gangrena no pensando que por la infancia, se determina la vida de un ser.
Debías con todo personificar el vínculo visceral entre este vientre celestial y su contenido maldice. ¿SabeS -tu esto que puede ser una vida que debe sufrirse, alimenta a las raíces de un amor mortal, creer que vas a venir?
Gritos, violencia y incumplimiento de serlo no pueden traer hasta al mal de vivir, a un rencor amargo, siempre también presenta.
El perdón que no puede preverse, solamente una venganza violenta, una descarga de todo lo que hay de malo, malsano, a lo sumo profundo del subconsciente, podría permitir ya no pensar en los negros recuerdos que gangrenan mi carne que vuelve cada días un poco más enfermo. Mis pies se atascan, mi espíritu los sigue. Me pierdo. Hunde tus manos en mis lágrimas blancas, nada en una voluta de abominaciones, fealdad, matanza. Prueba en mi boca, el aroma amargo del problema.
Todas estas torturas que atormentan mis noches. Oyen mi audiencia, estas notas melancólicas, mis chirridos de dientes, esta música simbólica. Observa en mis ojos, una visión perturbada de la verdadera cara del hombre que apena, torturado, tecla, de mis manos, tus mejillas húmedas.
Una suave piel perfumada que terminará pútrido. Experimenta este líquido que afecta tus sienes, enrojece mis ojos, pero con todo, abastece el ser del lactante como el del viejo que te casa en la carne, las abolladuras, los huecos.
Puedes percibirlo, sentirlo fluir, esto no mereces ya la pena de creer. ¡No, no puedo olvidar! ¡No, no quiero olvidar más! Un desequilibrio profundo flota en mi, abierto los ojos de par en par, vítreo. Deben rasgarme, no sé ya de verdad esto que hago. Se tumefacta tu boca. Que decir, no mucho, todo eso debía llegar. Importante, básicamente, es estallar el absceso, gritar, exteriorizar, en pedazos enterrarte. La sangre gruesa y caliente galvaniza mis manos. Mi ser, por tierra, utiliza el camino que lleva al horror de una excitación mórbida, los ojos brillantes, la mirada matricida. Esta noche, me tienes mentiste una vez más… Habías dicho que volverías a entrar pronto. Pero la tierra en tu garganta me deja creer que, ahora, no volverás a entrar ya. Yo construidos de los abismos, es tan bonito, cuando es en el fondo de la piel. Que me gusta tu suave mirada que dobla… Es tan bonito cuando destrozo tu cerebro.