Secuaces del caos
4/5/09
“…debió haber tenido una se¬mana pésima; me dobló los brazos por detrás de la espal¬da con una llave perfecta y me machacó la cara contra el suelo de hormigón hasta que los dientes me desgarraron la mejilla por dentro y me hinchó un ojo, que quedó cerrado y sangrando. Y, después de pedirle que parara, miré el suelo y vi la huella de sangre dejada por la mitad de mi cara.”
Fragmento de El Club de la Pelea, de Chuck Palahniuk
Se arma poco pal finde (y)