Laverni, flojo
12/17/08
El primer partido del triangular final que definirá al campeón del Apertura terminó con un 2-1 en favor de San Lorenzo. Y lamentablemente, tengo que decir que no me gustó casi nada del arbitraje de Saúl Laverni. Los dos equipos terminaron criticándolo, pero hay que decir que sus decisiones perjudicaron a San Lorenzo mucho más que a Tigre. Ya veremos por qué.
Además de haber cometido errores importantes, lo que más me disgustó que fue vi al árbitro con una actitud poco feliz para dirigir una final de estas características. Desde el primer momento estuvo muy permisivo, confundiendo el "dejar jugar" con "dejar de aplicar el reglamento". Pitó por primera vez en el minuto 7, lo cual es una muestra de que dejó de cobrar muchas infracciones de poca importancia, para ambos lados, pero faltas al fin. El error más grosero del partido fue un penalazo de Daniel Islas sobre Bergessio que Laverni, muy lejos, ignoró. Tampoco lo ayudó en esa jugada el asistente Ricardo Casas, que estaba mucho mejor ubicado, y es raro en él porque es uno de los mejores.
En el segundo tiempo Matías Giménez, ya amonestado, cometió dos infracciones desde atrás, que eran para amarilla. El árbitro le perdonó la vida en ambas. Hubo otro posible penal contra Bergessio, pero no fue tan claro como el anterior, y aunque podría haber sido cobrado, el delantero de San Lorenzo también estaba tomando del pantalón al defensor de Tigre.
Sobre el final, quizás el acierto más importante del árbitro, fue la expulsión de Islas por una agresión infantil sobre Barrientos, a instancias del asistente Romero (correcto). Hubo polémica respecto de si correspondía además cobrar penal (lo que habría sido indicado si la pelota aún estaba en juego) pero fue una jugada muy final, y el manotazo de Islas fue casi mientras el balón cruzaba la línea lateral.
Laverni amonestó bien en general y estuvo bien ubicado. Pero le faltó decisión para aplicar el reglamento como corresponde, y por culpa de eso, ignoró al menos un penal y una expulsión, entre otras cosas. Si bien no fue un partido fácil, queda la sensación de que le preocupó más no ser señalado por los equipos como responsable de truncar sus chances en el triangular, más que por aplicar de la mejor forma las reglas del juego.
Ahora viene Boca-San Lorenzo, con Baldassi. Esperemos que a Héctor le vaya mejor el próximo sábado.
y buee,,
tienen partidos malos los arbitross...
saludos che
suerte con el flog
adioo;)