12/17/08
Anoche estuve conversando
con mi cigarrillo,
y me sentí cansado,
cansado, aburrido y tan vacío
que a veces hasta pienso
que ni siquiera existo,
que a veces hasta pienso
Que ni siquiera existo.
Lo encendí muy lentamente,
le di una fumada
y al mirar el humo
que en el espacio se volatizaba
recordé tantas cosas
que creia olvidadas,
se las conté todas
Mientras que lo fumaba.
Le conversé de ti
y de mis añoranzas,
Le conté de tus besos
y de mis esperanzas
le conté de tu olvido,
de mis lágrimas tantas,
de aquello que vivimos
y que hoy se ha vuelto nada.
Le dije que es posible
que a mi nadie me quiera
porque lo he intentado
vivir a mi manera
porque me he negado
a pagar el tributo de bajeza y pecado
Que hoy nos exige el mundo.
Anoche estuve conversando
con mi cigarrillo,
y me sentí cansado,
cansado, aburrido y tan vacío
que a veces hasta pienso
que ni siquiera existo,
que a veces hasta pienso
Que ni siquiera existo.
Lo encendí muy lentamente,
le di una fumada
y al mirar el humo
que en el espacio se volatizaba
recordé tantas cosas
que creia olvidadas,
se las conté todas
Mientras que lo fumaba.
Le conversé de ti
y de mis añoranzas,
Le conté de tus besos
y de mis esperanzas
le conté de tu olvido,
de mis lágrimas tantas,
de aquello que vivimos
y que hoy se ha vuelto nada.
Le dije que es posible
que a mi nadie me quiera
porque lo he intentado
vivir a mi manera
porque me he negado
a pagar el tributo de bajeza y pecado
Que hoy nos exige el mundo.
Que a lo mejor estoy acabado,
o que la vida me ha vencido
que he sufrido y he llorado
que he luchado y he reído
y qué es lo que he ganado
Por ser tan comprensivo?
sólo vivir desesperado
En un mundo tan vacío...