El alcohol y la velocidad, que son dos cosas que no se deben mezclar, tienen algo en común y es que cuando no las consumes con regularidad hay que ver lo poco que has de probarlas para que te dominen. No se confundan, dominar, no atraer. No me considero un buen conductor, tampoco malo, regulero y paciente en general. Mi velocidad máxima suele coincidir con el límite del tramo y en carretera me siento cómodo en los 100-110 km/hora, estable, y si en algún momento le aprieto un poco, a 130 por ejemplo, la impresión me puede. Igual me pasa cuando quien conduce es otr@. Además, y puede que meta la pata porque de mecánica no tengo yo mucha sapiencia pero, aún en quinta poniendo el coche a 140 las revoluciones suben hasta más de 3000 lo cual daña el motor. Me dicen que no pero nadie pone el coche a 60 estando en segunda, porque el motor se lo hace en tu estampa. Yo creo que es lo mismo pero...
Con el alcohol pasa algo parecido. Te acostumbras a no tomar, poco y de escasos grados y sin embargo te tomas dos tercios al ritmo adecuado y ya tienes la tontería para toda la noche. No se cual es el ritmo adecuado, no lo tengo estudiado pero hay días que lo coges. Anoche pasó y como en otras tantas ocasiones empiezo a decir bobadas y a pensar mucho. La experiencia me dice que al llegar a casa en tales condiciones (un poco tocado, no exageren) me empiezan a llegar las ideas como una horda de rimas, artículos e incluso algún tema para una novela (que ya se me están acumulando y va a haber que ponerse manos a la obra). Lástima es que en esas condiciones hay otro deseo mayor al de escribir y es el de acostarse.
Desperté hoy no muy agradable porque en semi-sueño (sueñas pero consciente de donde está situada tu mente y reaccionando ante surrealismos con total normalidad) he vivido diferentes maneras claustrofóbicas de perecer. Escalando un túnel en el que te quedas encajonado y sin posibilidad de poder salir, ahogado en cemento o sepultado vivo (se me hace un nudo la garganta en este preciso momento) he abierto los ojos mientras mi mente cantaba "Mano izquierda" de Nueva Vulcano. Lavada la cara redescubro sabiendo que estaban allí letras escritas en mis antebrazos. En el derecho leo una reivindicación escrita por Maite. Ya no salgo a la calle con un pilot, sino dos y en ocasiones me dedico a firmar en brazos y muñecas que se dejen como si fueran paredes y en mi mano agarrara un Montana.
Y es que no voy a entender nunca el "botellón" como sinónimo de fiesta. No hay hipocresía, confieso que piso los centros botelloneros con mucha asiduidad debido a la situación de mi vida social pero solo he pagado por beber en esas condiciones en dos ocasiones, curiosamente ambas cumpleaños de Chutin, curiosamente no he bebido en ninguna de ellas. Y no entiendo el botellón como fiesta si es imposible abstraerse y es obligado mantener una conversación o buscarla. No hay música y las personas que te rodean son las mismas en lo que dura y más aún, en los siguientes fines de semana puesto que los lugares que cada grupo ocupan coinciden casi siempre. A pesar de que no pueda parar de hablar no evito minutos y prorrogas de silencio y ahí miro, miro a todos lados, ¿que se puede hacer salvo ver de todo y recordar, porque dos personas te recuerdan que no hay nada que abomine más ver que una discusión de pareja?
Así que, con un pilot en la mano, escribo en mi antebrazo izquierdo la canción que llevo cantando, tarareando, durante las últimas cinco horas y de la que no he podido (ni quiero) desembarazarme puesto que no hay otra canción que llame mi atención. Escrita está sobre las venas.
Ladytron (en la foto) "Destroy everything you touch"
http://www.youtube.com/watch?v=dtqGoHouoE0Somos átomos pero también somos energía (acervezada)
P.D. Mañana hay "Radiomascota", de 20:15-20:25 a 22:15 en el 99.5 FM de Quijote Información Radio.
La programación de mis sesiones en Laocoonte varía un tanto esta semana. El jueves hay fiesta negroide con la actuación de DJ Krazh en la que rapearán Sector Expresión, Tulkhas y servidor, que se va a hacer una cosa nueva que ha escrito y que pondrá por este flog. Luego pincharé, hasta cierre, solo música negra.
El viernes y el sábado también pincho, más variado pero después de las actuaciones de Teatro Improvisado que habrá en esos días.
Escuchen el programa y pásense por Laocoonte, si quieren.
Sisi...pero no te pierdes un botellón! jajajajaja
Mañana nos vamos a la playita Pakel, asi que tranqui, que vas a estar una semana sin aguantarme, biennnn!
Un besito y nos vemos a la vuelta! Sed buenos!