En realidad, mirar desde una ventana es lo más parecido a mirar que hay. Las demás formas de mirar, sin estar apoyado en nada, sólo sirven para "echar un ojo". Mirar requiere paciencia, tiempo, apoyo...Requiere no necesitar descansar...y mirar, y admirar. Y cuando estás apoyado en un alféizar con una ventana abierta, puedes estar horas y horas. Sobre todo si lo que miras es lo que quieres mirar. Ésto es algo que no es lo habitual, por supuesto. Nuestros ojos se posan miles y miles de veces sobre mundos e historias que no queremos mirar. Pero somos tan jodidamente cotillas que buscamos nuestro alféizar para contemplarlos. Con horror, decimos. Pero mirando.
Photo uploaded at 1:33 PM
caramba, no sabía yo de su existencia fotologgera.
cómo me ha encontrado?
que prexine usted muchas purnas hoy (qué manía tiene este chico con hablar en catalán todo el día...)