5/25/07
En realidad, mirar desde una ventana es lo más parecido a mirar que hay. Las demás formas de mirar, sin estar apoyado en nada, sólo sirven para "echar un ojo". Mirar requiere paciencia, tiempo, apoyo...Requiere no necesitar descansar...y mirar, y admirar. Y cuando estás apoyado en un alféizar con una ventana abierta, puedes estar horas y horas. Sobre todo si lo que miras es lo que quieres mirar. Ésto es algo que no es lo habitual, por supuesto. Nuestros ojos se posan miles y miles de veces sobre mundos e historias que no queremos mirar. Pero somos tan jodidamente cotillas que buscamos nuestro alféizar para contemplarlos. Con horror, decimos. Pero mirando.
caramba, no sabía yo de su existencia fotologgera.
cómo me ha encontrado?
que prexine usted muchas purnas hoy (qué manía tiene este chico con hablar en catalán todo el día...)