Injusticia
11/1/09
Uno siempre se imagina a un premio Nóbel de física con gafas de culo de botella y dentadura poco cuidada. Igualmente de una mezzosoprano de voz prodigiosa se espera que sea gorda como un atún de almadraba. A eso se le llama justicia reparadora.
Por eso, cuando esa voz capaz de derretir glaciares sale de un espectacular cuerpo, de proporciones perfectas, y ese cuerpo está rematado por un bellísimo rostro eslavo, la primera palabra que se viene a la mente es injusticia. Y eso es lo que es Elina Garanca, a quien hemos escuchado y admirado este sábado en el Maestranza: una injusticia viviente.
Y por eso la traemos aquí, porque una de las misiones de este fotolog es denunciar las injusticias, saltando por encima incluso del precepto que prohíbe actualizarlo en fin de semana.
gracias profff... magnifica, cierto